miércoles, 23 de mayo de 2012
No vales la pena.
¡¡Dios!! No puedo creer que esté en esta situación, me vuelves loca, ya no sé que hacer para que dejes de comportarte como un cerdo conmigo. Estoy en una de esas situaciones pensando si mandarte a la mierda o pegarte una patada en el culo. ¡¡Niño!! Niño no te comprendo, te contradices con cada palabra que dices.
Me conociste en una discoteca, yo iba con un escotazo, unos taconazos y excesivamente maquillada, sólo pretendía que te enamoras de mí. Cuando me viste no sé lo que se te pasó por la cabeza, pero slo que si sé es que ahora supuestamente estamos juntos. Pero hay un problema: cada vez que ves que me arreglo, te quejas. Cuando no es porque voy demasiado escotada y me parezco a una puta, o porque tengo unas plataformas y me parezco a un Drag Queen, o porque voy demasiado maquillada y parezco un payaso. Pero yo soy la gilipollas que te sigue aguantando y ahora lo reconozco ... Cuando me dices todas esas cosas que sé que no te gustan intento evitarlas, vuando salimos juntos pues no me pongo tanto escote, no llevo mucho tacón y solo me pinto la raya del ojo y un poco de brillo. Per entonces vuelven los problemas, las discusiones ... empiezas a decir que si me visto mejor cuando salgo con mis amigas que contigo, que casi ni me pinto, ni me arreglo, que un poco más y salgo en pijama, etc. ¡Aclárate de una puta vez! Que intento que esto funcione, intento discutir lo menos posible, que estemos bien, sin estar peleándonos la mayoría del tiempo y tú siempres tienes que decirme algo, tienes que bajarme la moral cada vez que voy a salir, cada ves que me visto o cambio de peinado o algo por el estilo, ¡estoy hasta las narices! Y si sigues así terminarás tú en tu casa y yo en la mía, guapo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario